Iglesia Virtual bautista
Con el Pastor Luis Eduardo Gonzalez
Con el Pastor Luis Eduardo Gonzalez
La Benignidad Alimento Espiritual
Entonces, ¿qué es el devocional? Es el alimento espiritual que se necesita para tener ánimo espiritual, para salir adelante, para salir a batallar, para salir a hablar de Cristo, si tenemos la oportunidad, la primera que tengamos. Entonces, hermanos, qué alegría podernos reunir una vez más para estudiar la Palabra del Señor. Hoy tenemos que aclarar una palabrita, una palabra que se llama benignidad.
¿Quién es una persona benigna o benigno? Es una persona afable, simpática, afable y simpática, benévolo, todo lo ve bien, carácter benigno. Ese es un carácter de la persona que tú lo ves y dices, qué persona tan noble, qué gente tan, qué personaje, como dice uno de mis hijos, qué personaje, templado, apacible. Dícese de la enfermedad, por ejemplo, cuando hablamos de una enfermedad benigna, es porque ya no tiene problema, es un tumor benigno, pero si le dicen que es maligno salga corriendo a ver cómo se lo quitan, pero es benigna.
Luis Eduardo Gonzalez
Pastor
jG
La Benignidad Alimento Espiritual
(0:34 - 1:40)
Muy buenos días, mis apreciados hermanos, amigos, familiares. Estamos una vez más en nuestro devocional. Como de costumbre, ya hemos sentido la necesidad del devocional.
Cuando no recibimos el devocional, ¿qué nos pasa? Cuando tú no te desayunas, ¿qué sucede? Y te vas a trabajar sin el desayuno. Te sientes mal, te sientes con dificultades, te molesta el estómago, te faltan los huevitos, te falta todo. Entonces, ahí está.
Entonces, ¿qué es el devocional? Es el alimento espiritual que se necesita para tener ánimo espiritual, para salir adelante, para salir a batallar, para salir a hablar de Cristo, si tenemos la oportunidad, la primera que tengamos. Entonces, hermanos, qué alegría podernos reunir una vez más para estudiar la Palabra del Señor. Hoy tenemos que aclarar una palabrita, una palabra que se llama benignidad.
(1:42 - 2:01)
No les estoy viendo la cara, pero yo quisiera saber quiénes saben o quiénes no saben. Lo más seguro es que todos lo sepan o de pronto hay uno que otro que no lo sepa. Entonces, por eso me fui a la rosa de un diccionario y dije, miremoslo bien, a ver tal cual como lo explica.
(2:04 - 3:53)
¿Quién es una persona benigna o benigno? Es una persona afable, simpática, afable y simpática, benévolo, todo lo ve bien, carácter benigno. Ese es un carácter de la persona que tú lo ves y dices, qué persona tan noble, qué gente tan, qué personaje, como dice uno de mis hijos, qué personaje, templado, apacible. Dícese de la enfermedad, por ejemplo, cuando hablamos de una enfermedad benigna, es porque ya no tiene problema, es un tumor benigno, pero si le dicen que es maligno salga corriendo a ver cómo se lo quitan, pero es benigna.
Entonces, así nos formamos una pequeña idea de lo que nos quiere decir hoy el Señor a través del apóstol Pablo, que tiene un par de versículos interesantísimos que nos van a poner a pensar. Ayer vimos algunas normas, 11 puntos, para solucionar conflictos. ¿Cuántos identificaron? ¿Cuántos vieron interesantes? ¿Trataron de anotarlos aparte, de dejarlos en un sitio donde los puedan estar viendo? ¿O se acuerdan de algo que les llamó la atención? Vuelvanlos a ver, hermanos.
(3:53 - 4:02)
Pero hoy vamos a ver entonces otra cosa. Hoy vamos a ver la benignidad. Llámalos a la benignidad.
(4:02 - 8:00)
El Señor nos invita a la benignidad. Vamos a tener una palabra de oración antes de seguir en nuestro estudio. Ya le bajamos un poquito la música para que nos deje entender y oremos, hermanos.
Nuestro buen Dios y Padre Celestial, estamos ante tu presencia para adorarte y bendecirte, para darte gracias, Señor, por esta oportunidad que nos das de estudiar tu palabra. Gracias por estos temas que tenemos todos los días, Señor. Tantas cosas que tú nos quieres enseñar, Señor, para ser mejores hijos tuyos, más parecidos al Señor Jesucristo.
Ser benignos, ser afables, ser buenas personas. Lo necesitamos, Señor. A veces decimos que somos buenas personas o que nos ven muy bien, pero sentados y con las manos puestas en la iglesia, muy benignos.
Al salir de la iglesia o al día siguiente, ya no somos tan benignos. Se nos va. La benignidad se quedó allá para el próximo domingo.
Entonces, interesante, hermano, que pongamos un poquito el dedo en la llana y hablemos sobre este tema porque vale la pena. Otro llamamiento a la benignidad. Hay varios llamamientos en toda la Biblia, pero dice otro llamamiento a la benignidad, nos dice nuestro estudio.
¿Cuál es otro mandamiento? ¿Cuál es? ¿Dónde está? Se nos hace este llamamiento en Colosenses capítulo 3, versículo 12. Vamos a leer el versículo. Tratemos de entenderlo, de interpretarlo, a ver si podemos entender algunas cosas.
Lástima que no nos estemos viendo las caras, pero anoten. Tomen nota y si a alguien se le ocurre preguntar algo o comentar algo, háganlo. Háganlo porque estamos desperdiciando todo este material.
Muchas personas ni lo oyen. Colosenses 3, 12, dice. Vestidos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia, soportando unos a otros y perdonando unos a otros.
Si alguno tuviera quejas contra otro, de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y dice el versículo 14. Y sobre todas estas cosas, vestidos, vestidos, vestidos de amor, que es el vínculo perfecto.
Interesante, hermanos. ¿Qué llamado y atención de Pablo? Vestidos, porque normalmente andamos desprotegidos y por eso vivimos de mal genio, nos altera todo y ofendemos las personas, nos caen mal. Pero aquí dice, vestidos, pues, como escogidos de Dios.
Tú eres escogido del Señor. Eso es lo que está diciendo Pablo. Vístanse como escogidos de Dios.
¿Quiénes son los escogidos de Dios? Son santos y amados de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. Pero hay algo importante. El versículo 13 del capítulo 3 de Colosenses.
(8:01 - 16:10)
¿Qué dice el versículo 13? Soportandoos. Muchas veces no tolero a mi vecino. El compañero del otro escritorio de mi trabajo no lo aguanto.
Ahí vienen los problemas. Falta de benignidad. Tenemos que soportando unos a otros y perdonándonos unos a otros.
Y si alguno tuviera queja contra otro, entonces piénselo bien. De la manera que Cristo, y todas las veces estamos recibiendo la lección de Cristo, de la manera que Cristo nos perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas, vestidos de amor.
Uno de los grandes mandamientos del Señor. Amad a Dios por sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Es amor lo que nos va a mantener unidos a todos.
Esto fue en Colosenses. ¿Pero qué le dijo Pablo a Timoteo? Segunda de Timoteo 2.24. Dice porque el siervo del Señor no debe ser contencioso. ¿Cuántas veces nosotros se nos olvida que somos siervos del Señor? Yo he sido muy nervioso, muy alterado en muchísimas ocasiones.
Pero hoy en día estas cosas me están llenando. El Espíritu Santo está llenando. ¿Para qué? Para que Pablo no pierda su tiempo con esto.
Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos. Apto para enseñar. Y sufrido.
No debe ser contencioso. Debe estar listo para enseñar. Y resista.
Si tú dices, ah, me pasó tal cosa, entonces yo ya me retiro. ¿Tiro la toalla? No, hermano. No pueden tirar la toalla.
Tienen que seguir adelante. Adelante con Cristo. Dispuestos a enseñar.
Sufriendo un poco y a la enseñanza que lo alivie. Pero se sabe que el cristiano que predica, que enseña, va a sufrir un poco. Por lo tanto, repetimos un poquito para dejar la situación bien entendida.
Otro llamamiento a la benignidad se nos hace en Colosenses 3.12. ¿Lo anotaron, hermanos? Colosenses 3.12. Aquí Dios nos dice, vestidos de benignidad, como una de las virtudes cristianas básicas, la benignidad ayuda a regir las relaciones humanas. Eso nos lo dice Pablo en Colosenses 3.12. Ahora Dios hace otro llamamiento a la benignidad en 2 Timoteo 2.24. Es otro llamamiento. Aquí el apóstol Pablo nos dice que a los creyentes cómo actuar, cómo actuar con quienes no son cristianos.
Ojo, hermanos. Pablo está diciéndole al cristiano cómo actuar con quienes no son cristianos. Porque el siervo nos dice a los creyentes cómo actuar con quienes no son cristianos.
Porque siendo el Señor no debe ser contencioso. Si tú eres del Señor, no debes ser contencioso, sino amable para con todos. La benignidad ha sido un elemento importante en el testimonio cristiano.
El cristiano que no es benigno, su testimonio no está muy bien. La benignidad ha sido un elemento importante en el testimonio cristiano desde los primeros siglos, como señala un misionero. Históricamente los cristianos han sido conocidos por su amor e interés por los demás y algunas de las evidencias más rotundas proceden de las bocas de los cristianos mismos, sino de los críticos, de los cristianos que estaban preocupados que la cristiandad había avanzado mucho, especialmente a través de un servo o un servicio amoroso prestado a desconocidos.
Históricamente los cristianos han sido conocidos por su amor e interés por los demás. Eso es histórico. El trabajo de los misioneros cuando se iban a las selvas y cuando murieron tantos, precisamente por ser amables, por querer convertirlos, por llevarles al Señor, ha sido un elemento importante en el testimonio cristiano desde los primeros siglos, como señala un misionero.
Ahora, históricamente los cristianos han sido conocidos por su amor e interés por los demás y algunas de las evidencias más rotundas proceden no de las bocas de los cristianos mismos. ¡Ay, yo soy bueno, fulano es bueno, sultano es bueno! No, de las bocas de los mismos cristianos, no, sino de los críticos de la cristiandad que estaban preocupados porque la cristiandad había avanzado especialmente a través de su servicio amoroso prestado a desconocidos. Deténgase un momento, hermano, para reflexionar.
¿Quieres reflexionar? Detengámonos un momento. Reflexionemos sobre el encargo de Dios a ser benignos con todos. ¿Qué estás pensando, hermano? ¿Eres benigno con todos? Reflexionemos sobre el encargo de Dios de ser benignos con todos.
Pregunta el Señor, ¿se considera amable? ¿Está tratando de dejar de ser malo y en su lugar vestirse con un corazón compasivo y benigno hacia todos los demás? ¿Está tratando de complacer a Dios con su benignidad en vez de entristecer el Espíritu Santo con cualquier falta de bondad? A medida que se prepara espiritualmente cada mañana, ¿elige ponerse el vestido de benignidad? ¿Lo eliges? Vestíos de la palabra del Señor. Por eso nos levantamos a estudiar un poco, nos estamos vistiendo. Andar con el Espíritu significa andar en el camino de la benignidad.
(16:11 - 21:14)
¡Ay, yo ando con el Espíritu Santo, pero es para estar con los demás! Andar con el Espíritu Santo es andar en el camino de la benignidad. Son temas interesantes, hermanos. Son temas interesantes que se encuentran en muchos cursos de la BBN, como el Jardín de la Gracia de Dios, aprendiendo a tomar decisiones y elementos vitales de la vida cristiana.
Hay tantas posibilidades de mirar. No es solamente abrir la Biblia, leer un versículo y cerrarla y hasta luego. No, tenemos que profundizar, ir un poquito más allá para aprender.
¿Cuántos aprendieron hoy? Levantemos la mano. No los veo, pero creo que alguno levantó la mano. ¿Cuántos aprendieron hoy que es benignidad? ¿Cuántos aprendieron hoy que el ser malo no es ser benigno? ¿Lo hemos aprendido? Ah, que un familiar mío me está molestando demasiado y me lleva meses molestándome por una situación que se presentó.
Enseñó la regla. Ore por esa persona. Sea benigno con esa persona.
Cuando se la encuentre, trate de darle la mano a ver qué pasa. No hay que guardar nada en el corazón que nos atormente y que nos dañe. Tenemos que sacarlo.
Y cuando yo trato de romperle más perezas con alguien, en ese momento descanso. ¿No lo han experimentado, hermanos? ¿No han sentido esa sensación? Ayer mismo yo sentía, perdón, el domingo sentía esa sensación. El Señor me dio una gran lección, pero eso lo guardo en mi corazón porque no estoy presumiendo de nada, pero el Señor me respondió algo en una forma que yo quedé desconcertado.
Y Él me está diciendo, sea benigno. Olvídese de todos los problemas que hayas tenido. A ver, cantemos el himno que tú querías cantar el domingo, lo vas a cantar el domingo.
Y no lo vas a cantar de último, ni de segundo, de primero. Y qué alegría, hermanos. Qué alegría estar sentado en una congregación que alaba al Señor, que bendice al Señor.
Y que tú dices, sí, qué belleza de himno que teníamos, que es andar con Cristo siempre firmes. Pero, hermanos, estas cosas no son sino llamados de atención del Señor. Tú debes ser benigno, tolerante, benigno.
Indudablemente tienes que tener dignidad. Y si no puedes acá, puedes allá. La obra del Señor no está en un solo sitio, está en muchos sitios.
Y tú puedes hacer lo que quieras. Y las puertas se van a abrir. De pronto estás encasillado en algo que crees que es importante.
Salte de esa casilla pensando en la obra del Señor y las puertas se abren por todas partes. Y empiezas tú, ay, entonces, ¿qué voy a hacer? Estudia a vivir, hermano. Prepárate.
Tú eres un siervo del Señor, todos somos siervos del Señor. Tú predicas con tu vivir, con tu forma de ser. Te están observando los demás.
Están observándote a ver cómo actúas. Y eso, apreciados hermanos, les deseo que tengan un excelente día. Que Dios los bendiga grandemente y nos veremos mañana una vez más en nuestro devocional.
Oremos por todos, hermanos. Oremos por los problemas que cada uno tiene, por su hermano, su vecino. Intercedamos por la iglesia, por todos los demás.
Yo repito las palabras de un amigo, lo importante es la oración. Si tú tienes comunión a través de la oración, tú tienes comunión con el Padre Celestial, vamos para adelante, hermanos. Oremos sintiendo la comunión de nuestro Padre Celestial.
Que Dios te bendiga grandemente en este día.
Luis Eduardo Gonzalez
Ps
jG